Buscar este blog

jueves, 8 de mayo de 2025

La poesía y la melancolía

Estos días me acompaña cierta melancolía. Saudade. Anhelo de algo que se disuelve entre los recuerdos y el olvido. Quiero escribir bellamente pero cargo un antiromanticismo crónico, que viene de alguna de mis estrategias primales de protección. 

Mi infancia... La niña Julia era era de lo más romántica. Poética, sensible, pelo al viento, ojos ilusionados en el jardín de la casa. 

Hoy estoy estoy así, melancólica. Entonces anhelo las últimas caricias que recuerdo. Me miro al espejo de cuerpo entero y sonrío pensando que tengo todo lo que necesito, pero luego le pregunto al reflejo de mi cuerpo entero, ¿qué deseas?

Entonces escribo y salen palabras más poéticas de lo normal a pesar de mi resistencia. Las permito para darle una oportunidad a la niña Julia de jugar. 

Puedo quedarme a vivir aquí, en este cuaderno, así como el otro día dije que podía quedarme a vivir en el mar. Ambos los tengo y los dos los anhelo. Melancolía que busca excusas para existir... Envuelve mi piel con su toque sutil y me hace creer que algo me falta. 

Nostalgia. 

Sonrío mirando esta página llena de mala poesía por falta de práctica y les digo, - a la poesía y a la melancolía, - "está bien, existan". 

Y la niña en el jardín devuelve la sonrisa, un poco feliz, un poco burlándose de mí. 

1 comentario:

  1. Salúdame a La Niña Julia . Dile que la poesía es la vida misma . Y Julia si que sabe vivir

    ResponderEliminar